Con la llegada del otoño-invierno los expertos han insistido en la importancia de la vacunación, más aún este año dada la situación de pandemia mundial en el que nos encontramos, donde el aumento de casos de COVID-19 ha llegado a afectar incluso a centros de atención primaria ocasionando retrasos en la atención al resto de enfermedades y patologías.
Por otro lado, en la estación invernal, los expertos opinan confluirán la gripe, la neumonía neumocócica y la COVID-19, que al presentarse con una sintomatología parecida puede generar confusión. Lo que podría dificultar en gran medida a médicos y enfermeros a la hora de tratar los casos más graves. Esto ha hecho que médicos y la OMS coincidan en destacar la importancia de la vacunación contra la gripe y neumonía neumocócica durante esta pandemia. Sanidad insiste en que la vacunación puede ayudar en gran medida a prevenir y reducir la carga asistencial sobre el sistema de salud, mayor número de consultas en los centros de salud y en hospitales, así como aumento de los ingresos hospitalarios, algo que en el contexto de la pandemia de covid-19 este año se hace aún más importante.
La vacunación está recomendada sobre todo en:
• Personas mayores de 65 años (en especial en aquellas personas que conviven en instituciones cerradas)
• Personas entre los 6 meses y los 65 años de edad con alto riesgo de complicaciones derivadas de la gripe por presentar alguna condición o enfermedad crónica: cáncer, VIH, trasplantadas, enfermedades respiratorias incluyendo displasia broncopulmonar, fibrosis quística o asma, diabetes, enfermedades cardiovasculares, enfermedad renal,trastornos de la coagulación,enfermedad hepática,celíacos,enfermedades neurológicas,obesidad,etc…o inmunodeprimidas.
• Además de en las personas que están en contacto con ellas y pudieran transmitírsela.
• Personal sanitario y grupos esenciales.
• Embarazadas en cualquier trimestre de gestación, donde la infección por el virus de la gripe se ha asociado a malformaciones cardiacas, labio leporino y defectos del tubo neural (primer trimestre embarazo) y a un mayor número de abortos y partos prematuros (segundo y tercer trimestre).
Los virus varían de año en año y las vacunas adaptan por tanto su composición cada temporada. La protección frente a la gripe disminuye con el tiempo y no se garantiza que al año siguiente aún sea eficaz, pero lo más importante es que es segura y reduce la enfermedad severa, así como las muertes en personas de edad avanzada.
Conseguir aumentar los porcentajes de vacunación en la población es objetivo sanitario.
Miguel Lorenzo Morales – Licenciado en Farmacia. Responsable del área de SPD