Tras unos meses de confinamiento por el Covid, nuestra piel se ha visto privada de horas de sol, empezamos una nueva etapa llamada Nueva Normalidad, ahora llega el buen tiempo y con él la exposición al sol aumenta, empezamos a ir a la playa porque nos encanta broncearnos. Nos vemos más favorecidos/as y nos sentimos mejor. El sol, además de proporcionarnos vitamina D, tiene una acción antidepresiva reconocida por los especialistas.

Pero el sol también tiene algunos perjuicios para la piel y la salud: quemaduras, manchas, fotoenvejecimiento y cáncer de piel. Por eso hay que ser prudentes a la hora de exponernos. Sol sí, pero siempre con protección y mejor si antes preparamos la piel.

Si quieres presumir de bronceado bonito pero a la vez sano, te recomendamos preparar la piel con los siguientes pasos.

1 EXFOLIACIÓN

Una vez a la semana exfolia la piel del rostro y del cuerpo con un producto específico (ej. crème gommante douce de Caudalìe, gelèe gommante douceur de Avène, Sébium gel gommant de Bioderma, gommage Divin pour le corps de Caudalìe). La exfoliación te ayuda a eliminar las células muertas, limpiar la piel en profundidad y prepararla para el sol. Importante: no frotes muy fuerte, masajea con suaves movimientos circulares.

2 NUTRICOSMÉTICA

Si quieres conseguir un bronceado bonito y más duradero puedes recurrir a la nutricosmética (ej. Photoderm BRONZ Oral de Bioderma). Cuidado, no se trata de sustituir los fotoprotectores solares. La nutricosmética es un complemento al protector.

Lee las instrucciones antes de empezar a tomar los comprimidos, pero en líneas generales la recomendación es empezar un mes antes de exponernos al sol, seguir tomándolas durante la exposición y continuar hasta un mes después para prolongar el bronceado.

3 ALIMENTACIÓN

Para un bronceado más intenso incluye en tu dieta alimentos ricos en betacaroteno, precursor de la vitamina A, presentes en verduras como zanahorias, calabazas, espárragos y todas las de hoja verde como espinacas; en licopenos como el tomate, la sandía y el pimiento rojo, además de la vitamina C, presente en cítricos, kiwi, melón. El té verde, con poder antioxidante, también se recomienda para prevenir el daño del sol en el ADN de la piel.

4 HIDRATACIÓN

El sol seca mucho la piel, así que es fundamental hidratarse por dentro y por fuera, antes durante y después de tomar el sol. Bebe abundante líquido, sobre todo agua, y zumos naturales, e hidrata tu piel a diario, después de la ducha.

5 PROTECCIÓN

Y lo más importante, protege tu piel siempre que vayas a estar expuesto al sol. En la playa, en la piscina, pero también cuando salgas a pasear por la ciudad, por el campo, cuando vayas a tomar algo a una terraza… Las cremas solares protegen tu piel de los efectos nocivos de los rayos solares, pero también la nutren, hidratan y hacen que tu bronceado sea más bonito y duradero.

Elige un factor solar alto si tu piel es muy blanca o sensible, o en las primeras exposiciones. También es recomendable una exposición gradual a los rayos UV. Empezar con 15-30 minutos e ir aumentando el tiempo de exposición.

Sonia Trujillo – Técnico en Farmacia. Especialista en Dermocosmética y Maquillaje